¡Llegó el momento de devolver la crítica al profesional!

¡Llegó el momento de devolver la crítica al profesional!

Sí amigos, y es que después de 6 meses repartiendo palos y flores entre las celebraciones con pitanza gratuita, me he decidido a albergar mi propio sarao! En él trataré de poner en práctica los consejos que he sugerido a los anfitriones en mis crónicas, por lo que procuraré que nadie salga decepcionado.

La excusa y leitmotiv de la velada será una exposición de ilustraciones inspiradas en mis propias andanzas, y como no, en el inigualable Jose Luis Pitarque. Pero… ¿cómo surge esta producción faraónica?
Durante una de mi aventuras conocí a Clara L. del Averno, ilustradora del fanzine Pan de Molde, a quien tras contar mi historia invité (con cierta inconsciencia etílica) a que hiciera un dibujo de como veía ella al profesional. Al de 2-3 días recibí esa pasada de ilustración que he fusilado a más no poder en cartelería y redes varias. Todo esto me dio que pensar que tanto mi historia como (sobre todo) la de Don Jose Luis podrían ser ilustradas por más dibujantes, dando lugar a más puntos de vista, y la velada del jueves 8 de mayo será el resultado de esta idea de bombero.

Desde aquí sirva este post para invitar a todos los seguidores de este blog (simpatizantes y/o damnificados) a asistir a este evento único e irrepetible. Sería un inmenso honor que alguno(s) de los asistentes se animara a escribir un artículo de los míos dando buena (o mala) cuenta de lo que allí suceda. Si así fuera, ruego se envíe a profesionaldelcanape@gmail.com

Terminar agradeciendo a los 16 desinteresados ilustradores, sin los que esta cita no podría haberse llevado a cabo, a Lencería Zubiri, por brindarse desde el inicio a alojar el proyecto, y a los proveedores vinícolas (vinos muniozguren y señorio de astobiza) que pondrán a disposición de los asistentes los mejores caldos.

Espero veros a todos el jueves y ya sabéis que, lo bueno si gratis …

Atrakontu!

Atrakontu!

Una de las tiendas de ropa molonas de Bilbo, Atakontu en Bilbao la Vieja, cumplía su segundo aniversario y hasta allí fui a ver que conseguía rascar. Pese a que el surtido tenía pinta de supermercado alemán, no veía un catering cumpleañero con los colores tan bien repartidos desde los tiempos de gu-gus. Y es que me estaba esperando un conjunto de platos mediocre, pero con una disposición amable que invitaba al picoteo.

Sucedáneos de patatas de muchos tipos, siendo unos supuestos “pelotazos” los que más debate crearon entre los presentes con un sabor que iba desde un extraño gusto dulce, pasando directamente al cocido montañés y acabando en fuego en tu boca. Unas honrosas aceitunas verdes (creo que de Jolca) daban el toque mediterráneo , pero la mesa acabó quedando un poco fea sin un recipiente donde echar los huitos. Dignos de mención también unos bizcochos hidrogenados con chocolate que entraron con gusto.

Son pocas las veces que un sarao en una tienda ofrece no solo cuarto de baño sino también zona de fumadores. Punto a favor de los anfitriones, pero no fue el único. No descuidaron algo vital: la cantidad y elección de la cerveza! Elegante y discreta, Argus es capaz de desmontar el mito de que cualquier acontecimiento de este tipo se ha de nutrir de la popular Aurum (que también me motiva pero puede que algo menos a partir de ahora).

Mas que una celebración, aquella congregación erótico-festiva fue una ocasión excelente para facturar. Animo a los comerciantes del botxo a seguir esta línea de celebración pero adecuando el banquete al precio de sus prendas….

Cantidad 7
Calidad 6
Ambiente 8,5

Mucho lobo para tan poco cordero

Mucho lobo para tan poco cordero

Okela, un nuevo taller de creación en la calle San Francisco organizaba para su inauguración un Artista meeting point, y como eso es precisamente lo que me llaman (artista) cuando consigo no pagar por mis aperitivos y el picoteo lo servía el restaurante vecino dando la brasa allá que me encaminé.

A pesar de que esta antigua carnicería tenía algún rincón ciertamente siniestro (gracias a dios las cámaras solo guardaban montajes artísticos) se respiraba un ambiente bohemio, como de otra ciudad europea más cosmopolita que el Botxo. Eso sí, aquello estaba a tope de competencia, y es que esta gente de la cultura son de los peores rivales que te puedes encontrar en un pica-pica. Tras los discursos y agradecimientos típicos de estos actos llegaba el momento de enfrentarse por el papeo.

La bebida estaba acertádamente situada en dos puntos extremos del local y con un surtido más que aceptable, pero que acabó siendo insuficiente demasiado pronto debido a buen seguro a la avalancha de público. La amstel estaba buena pero igual hubiera sido mejor contentar a más personas (o a uno más veces) con el doble de socorridas aunque igual de maravillosas aurums.

El tentempié venía recién preparado desde la acera de enfrente por lo que decidí ubicarme en la puerta de Okela para no perderme nada de lo que entrara. Para empezar unos natxos que tenían una pinta tan tristona que los dejé pasar. Luego llegó un cono de papel con verduras a irregular cocción que no mereció ser terminado. Aquello empezaba a parecer un menú de un avión, y además la espera entre plato y plato se hizo demasiado larga. Para más inri la chavalada no dejaba al personal de catering acabar de cruzar la calle con algo de fundamento en el plato.

Demasiada pelea para mí. Y además la digestión se me hace rápida por costumbre. Rebañé dos últimas fajitas con salsa picante que pasaban por ahí y decidí regresar a casa. No siempre uno se puede hartar.

Cantidad 6
Calidad 6
Ambiente 9

Al que madruga Dios le chinga

Al que madruga Dios le chinga

De esta aventura he sacado dos lecturas: a veces ni investigando concienzudamente se saca la información precisa, y que nunca debes alejarte mucho del lugar si sales defraudado…. por si acaso.

Aparecí puntual por este nuevo local de decoración y sabores aztecas. Según me habían informado por vía telefónica un trabajador a las 20h debía estar allí. Me encontré con un ambiente frío nada más aterrizar y mis peores temores se confirmaron: la barra estaba vacía!!! Si que es cierto que había una gran tarta de fondant pero parecía más decorativa que otra cosa….. Por muy elaborada q sea tu cocina pon al menos unos pocos krispys que engañen la vista. Pero como nunca se sabe, y la birra suele ser gratis en este tipo eventos decidí pedirme una. Me cobraron 2€. 15 minutos duré en el lugar, que aunque sí que iba recibiendo goteos constantes de gente no daba la impresión de agasajar a los presentes con nada apetecible y gratis.

Como allí no salía comida decidí ir al baobab, pegado al sitio y de ambiente muy agradable también, donde las cañas solo costaban 1€. Al de un buen rato escuché una conversación en una mesa cercana que hizo redirigir mi rumbo “al txile”. Resulta que la bebida era de pago pero las raciones no, si lo sé me pido un clarete. La comida que alcancé a pescar a mi regreso entre el bullicio estaba deliciosa. Bocaditos mexicanos con un picante asumible y frescura a tope. El ambiente se había caldeado sensiblemente y ahora había hasta 3 mariachis! Todo muy genuino pero lo complicado ahora era conseguir pillar algo que saciara mi apetito. Un camarero se llevaba en lo alto hasta el exterior (donde se arremolinaba otro buen gentío) sin dar mucha oportunidad a los que rebosábamos el restaurante. No sé si los de fuera serían VIPs pero se debieron de poner moraos.

Al final la inversión que me vi forzado a hacer para pasar la tarde-noche fue amortizada con los cuatro o cinco mordiscos que conseguí arramplar con todo tripo de trucos y ardides, pero desde mi perspectiva profesional es incomprensible castigar al madrugador con desinformación y plato vacío. Pese a todo me quedo con buen sabor de boca tanto por su gastronomía como por la amable despedida que me dedicaron.

Cantidad 6
Calidad 9
Ambiente 9

La espera valió la pena

La espera valió la pena

Se había creado mucha espectacíon en torno a esta reinaguración. El PortuBerria, ganador de concursos de rabas y gildas, llevaba tiempo prometiendo una reapertua de copetín y el profesional estaba al acecho. Hubo un momento que llegó a parecer que este local sería el unicornio de las inauguraciones, por los continuos retrasos que se iban produciendo en la fecha de apertura. Nada más lejos de la realidad, esta gente ha salido por la puerta grande.

Desde fuera ya veía que me iba a tocar pelear. Un gentío desproporcionado poblaba la entrada del local y el interior, pero no me amedrenté y ataqué la barra sin piedad. Primer detalle de la casa, lo nunca visto: 2 estupendas de muy buen ver me estaban recibiendo a la entrada con su mejor sonrisa. Pero tocaba tirar de astucia para arrimarse a la primera linea de batalla, así que seguí a unos amigos trikitilaris que ambientaban el lugar y muy pronto llegué a la meta.

De primeras, intenté acaparar en una esquina unas carnosas antxoas bañadas en un maravilloso aceite de oliva, pero no sé si es el karma me castigó porque acabé con un lanparón de aceite en la americana y dejando el suelo de lo más bailango…
Hubo momentos en los que no había mucha variedad delante mío asi que tocó hincharme a unas gildas y unas cucharitas de salmón marinado que estaban francamente buenas. Al final acabó llegando un buen plato de jamón a cuchillo que se lo hubiera comido hasta un vegano! La tarde-noche estaba completa. Como producto innovador descubrí las cortezas piel de pescado, muy ligeras y distintas a las clásicas patatas de bolsa. No sé si la piel es de muble o de besugo pero me gustaron.

Claramente es el acto más concurrido al que he asistido, pero lo era tanto que el ambiente llegaba a ser tenso por llegar a los manjares ( algún codazo ingrato me cayó) y quizás sea es este el motivo por el que el ambiente no alcanzaba la excelencia. Me quedé con las ganas de probar unos tacos de pescado crudo que no llegué a alcanzar, pero otra vez será.
Primerísimos materiales en todos los productos que tenían. Destacar además la reconversión y obra del lugar, lo que otrora fue un bar de punkis se ha vuelto un enclave con muy buen gusto y para pasar un rato agradable. La botella de birra adecuada a la cita también fue un detalle muy chulo.

Calidad 10
Cantidad 9
Ambiente 9

Más bonito que sabroso

Más bonito que sabroso

De nuevo en el casco viejo, esta vez tocaba visita a Artekale, concretamente a Eragin Energy, ingeniería que había montado un catering para celebrar su inauguración. Me toca visitar lugares tan dispares que voy a acabar siendo un Leonardo da Vinci con tanto conocimiento en la mochila del saber.

Público joven pero tímido se arremolinaba en la puerta sin llegar a pasar dentro. Por supuesto no sería yo el que entrara primero, así que esperé a ver si la marabunta se decidía. Algo se podía ver desde fuera: la disposición en cruz prometía, y durante medio segundo pensé que las dos botellas de cava eran realmente Moët Chandon.

Al final la gente se decidió y entramos todos para llenar el espacio. El clima era bastante tenso, nadie se atrevía a pegar bocado y no había música de fondo para no escuchar la conversación del de al lado. Pero todo fue distinto en cuanto una pareja de ancianos se adentraron como flechas y revolucionaron el percal. Tocaba acelerar el ritmo si quería saciarme, porque estos adorables abuetes habían metido la sexta ya. Aprendí mucho de observarles, me deslumbraron cuando se comieron el corazon de la mejor tortilla y dejaron los bordes más resecos (entre otros tecnicismos con los que no os quiero aburrir). Como compinches de meriendas free que son y como nunca se sabe quien te puede dar una información de categoría, mantendré sus identidades en el anonimato pero no sus papos llenos (ver imagen).

Me encantaron los “preñaos” de chorizo de los que había una gran cantidad, la tortilla estaba bastante decente, y unos minicupcakes sencillos pero refinados completaron mi ciclo. Para olvidar las variedades de foiegrass de dudosa reputación, y las bochetas multicolor (presuntamente a base de verduras), que completaron un surtido resultón pero con algunos sinsentidos (como el cava caliente y el crianza entre hielos).

A pesar de todo me quedé magníficamente, con un buen recuerdo y deseando como (casi) siempre prosperidad y fortuna!

Cantidad 8
Calidad 7
Ambiente 6

Dedillos a la mar!

Dedillos a la mar!

Después de tanto puerco y fiambre ya tocaba un verdadero banquete en la ciudad. Uno de mis mejores informadores me dio un soplo divino que no podía dejar escapar y me acerqué a la calle Esperanza buscando frutos del mar de la mejor calidad.

No tuve que buscar mucho ya que al de poco de entrar en la calle un mozalbete me invitaba a tomar un vino. Había llegado. Ante mis ojos estaba el nuevo establecimiento “El chico del percebe”, que invitaba a los viandantes a degustar sus productos del cantábrico, frescos a más no poder.

Un surtido majestuoso me estaba esperando. Llegué a tiempo de rapiñar los últimos langostinos (bien majos) para después pasarme a unos percebes que, pese a su reducido tamaño, entraban como pipas gracias a su buen sabor y cocción (los cuecen en el local). Numerosos jubilados se apoltronaron a mi lado para no marcharse hasta saciar su vicio, relamiendo incluso las pezuñas.

Maravillosos bueyes que no paraban de salir partidos y listos para rechupetear, y unas nécoras que recién cocidas y calentitas fueron las reinas de la velada. También cayeron algunos caracolillos y mejillones, pero no es lo que más comí. Curiosa es en esta ocasión, la presencia de platos de embutido que deslucíam el surtido marino. Será por eso que no hizo falta que los majísimos anfitriones castreños repusieran el plato….

Como digo, gente joven y amabilísima la que lleva este sitio. No pararon de rellenar los vasos de los presentes y explicar todos los detalles que los curiosos solicitaban. Se agradece además que tuvieran variedades de blanco y tinto e incluso sidra.

Si flaquea en las puntuaciones referente al ambiente, es debido al silencio sepulcral que reinaba en la lonja, y no es que no estuviera concurrida… Tan solo unos cuantos chasquidos demostraban que todo el mundo estaba entretenido con el buen género del local.

Acabé con muy buen cuerpo y los dedos oliendo a sexo tras esta merienda. ¡Gloria eterna al niño del percebe!

Cantidad 10
Calidad 9
Ambiente 8